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miércoles, 30 de diciembre de 2015

se viene la dictadura informática, lo expresa El Dia editorialmente por cuanto hay en marcha un proceso de finiquito de la comunicación social a la par que se prhija el nacimiento de un monopolio como en Cuba donde nadie puede escribir, nadie puede opinar que no esté entre "los permitidos por el régimen" sujeto a sus designios.

Recientemente se ha confirmado que está en marcha un proceso de liquidación de la comunicación social en Bolivia y la instauración de un modelo de monopolio estatista a imagen y semejanza de los regímenes autocráticos, como el cubano, que no da espacio ni voz a nadie que no pertenezca a las élites políticas que monopolizan también el estado y los medios de producción. Ellos dicen que representan la voluntad de todos, al pueblo y las mayorías, pero esas son pamplinas, pues únicamente defienden sus intereses y sus apetitos de grupo.
Nos estamos refiriendo al cierre de alrededor de 500 medios de comunicación entre estaciones de radio y canales de televisión, que deberán interrumpir sus  emisiones hasta el 2019, de acuerdo a las reglas impuestas por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) que estableció nuevas fórmulas para la otorgación de licencias, que lógicamente favorecen la construcción de la dictadura informativa que viene a consolidar un proceso que empezó hace diez años con el fortalecimiento del aparato propagandístico, la creación de cadenas nacionales, la compra de medios denominados “paraestatales” y el debilitamiento de los órganos de prensa independientes a través de legislación adversa, el ataque político sistemático, el acoso impositivo y laboral y la discriminación relacionada con la publicidad de las instituciones públicas.
Para disimular este avasallamiento, el régimen ha ideado un sistema que le deja un resquicio a los medios de comunicación independientes que deberán pujar a la manera de una subasta por una franja de frecuencias que dejará afuera a ese medio millar de emisoras y canales. Es obvio que esta franja también pesarán los factores políticos y económicos, como sucede en todos los ámbitos del quehacer nacional, donde el poder hegemónico controla todo.
Y por si fuera poco, la nueva ley de Telecomunicaciones que impone las reglas, establece que el 67 por ciento del espacio radiofónico y de frecuencias televisivas le corresponde al Estado y los movimientos sociales, donde el componente ideológico favorable al oficialismo es ineludible. En términos reales, el aparato estatal se apodera del 33 por ciento de la banda, el 17 por ciento corresponde a la categoría “Social comunitaria” y el restante 17 por ciento para los pueblos indígena originario campesinos, y las comunidades interculturales y afrobolivianas, lo que evidencia el sesgo monopolizador que posee esta norma.
En estas condiciones no solo existe el peligro de lanzar el tiro de gracia contra la libertad de expresión, sino terminar con la única franja de pluralismo que le queda al país, donde la democracia pierde cada vez más terreno.
En el marco de la debilidad institucional y el divorcio existente entre estado y sociedad, la comunicación se constituye en Bolivia en un espacio de participación, de interpelación y de aporte de diferentes sectores que tienen el derecho constitucional y básico de expresarse. Con esta nueva realidad, las reducidas élites gobernantes se quedan como las únicas autorizadas para imponer sus ideas y sus decisiones.
Se ha confirmado el cierre de 500 medios de comunicación entre estaciones de radio y canales de televisión, que deberán interrumpir sus  emisiones hasta el 2019, de acuerdo a las reglas impuestas por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) que estableció nuevas fórmulas para la otorgación de licencias, que lógicamente favorecen la construcción de la dictadura informativa.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Lupe Cajías que al parecer saludó la aparición de TELESUR muestra hoy desilusión y frustración por cuando lo que pudo haber sido un auténtito instrumento mediático para nuestro continente, necesitado sí de un vocero que proclamase los ideales colectivos de Democracia, Justicia, Desarrollo y que el chavismo convirtió en mero instrumento de propaganda sostenido con recursos del ALBA camino de extinsión.

El saldo negativo del populismo del siglo XXI tiene al menos tres componentes con un altísimo costo para el desarrollo de la región: la captura del Estado por las mafias del circuito coca-cocaína; la acelerada desinstitucionalización de la administración pública, particularmente de la administración de justicia, y la cooptación de la prensa.

El canal internacional Telesur es una muestra de los límites de la comunicación ideologizada y altamente dependiente de un gobierno de turno. Esta propuesta fue diseñada inicialmente con el impulso de la teoría latinoamericana de comunicación con el objetivo de romper el desequilibrio informativo mundial, pero fue usada y abusada por el chavismo y sus adláteres.

Telesur se presentó con un equipo de experimentados periodistas y teóricos y una programación que contemplaba la difusión de la cultura latinoamericana, historias de los movimientos obreros, biografías de patriotas que no son tomadas en cuenta por las cadenas corporativas. Además se relacionó con empresas alternativas en otros continentes, sobre todo Asia, para difundir versiones bien diferentes a las de CNN sobre los conflictos más complejos.

Sin embargo, pronto los noticiarios, los programas de análisis y las transmisiones directas de todas las actividades de Hugo Chávez y de sus amigos Evo Morales y Cristina Fernández eran una contradicción con la ‘comunicación alternativa’. El canal financiado por el Gobierno venezolano distorsionaba la realidad local y ocultaba las protestas populares, como el caso del Tipnis. O, por ejemplo, en vez de mostrar a Mauricio Macri el día de su victoria, difundió imágenes del resultado de otras elecciones, en las que él aparecía de amarillo mientras los otros canales lo mostraban con camisa azul y, obviamente, las palabras eran para otra ocasión.

Seguramente, una de las próximas investigaciones de la nueva Asamblea Legislativa venezolana será el caso del dinero gastado por la cadena chavista. ¿Cuánto dinero dio el poder chavista a periodistas oficialistas en diferentes países de la ALBA? ¿Qué famosos comentaristas se beneficiaron con esos pagos? ¿Dio Venezuela dinero al canal estatal boliviano? Además de la radio de los cocaleros, ¿qué otros medios ‘comunitarios’ recibieron fondos venezolanos?

Telesur, la cooptación de periodistas, las clausuras o la compra de medios, las amenazas y los exilios de periodistas no lograron revertir las victorias de los opositores al populismo. Entonces, también quedan las preguntas: ¿cuán poderosos son realmente los medios de comunicación de masas? ¿Pueden esconder la realidad

jueves, 29 de octubre de 2015

bajo el penoco titula "periódico vendido" al Finantial Time que promovió la presentación de Evo en Nueva York, diría más bien se vendió el Finantial Times a los japoneses.

Como se sabe, el diario británico Financial Times, un verdadero emblema de la prensa británica, una de las más serias y objetivas del mundo, fue vendido en el mes de julio de este año a un consorcio editorial japonés

La transacción, cuyo antecedente más importante fue la venta de otro de los grandes del mundo The Washington Post, no hizo más que confirmar la grave situación económica en la que se encuentran casi todos los diarios tradicionales del planeta que están buscando todas maneras posibles de sobrevivir. Una de ellas es precisamente la ampliación de su modelo de negocios, que incluye la organización de eventos como el que acaba de ocurrir en Nueva York, donde el Financial Times se convirtió en el “chaperón” del “proceso de cambio” boliviano. 

La operación, que según algunas fuentes habría costado cerca de un millón de dólares, también incluyó la publicación de una separata de 52 páginas en las que se habla flores del régimen boliviano y sus grandes logros económicos. Por supuesto, esa edición fue vendida al gobierno nacional y no incluyó ningún punto de vista controversial, como los avasallamientos a la propiedad privada, algo muy común en nuestro país. 

jueves, 8 de octubre de 2015


el Gobierno de Evo Morales ha convertido a la TV estatal en un apéndice del Palacio de Gobierno sin ninguna independencia y más bien sometida totalmente a las directivas del Jefe de Estado y su entorno. El Deber cuestiona este proceder que envilece el trabajo periodístico y coloca a los profesionales que allí trabajan en situación de humillante dependencia. simples asalariados, que tienen que hacer lo que les ordenan.


Todas las democracias modernas cuentan con medios estatales de comunicación, independientes del poder político de turno. Funcionan por razones muy concretas: mostrar la identidad del país y su diversidad, y defender el interés público por encima de visiones particulares. En todos los casos se establecen y aseguran los mecanismos institucionales para garantizar el financiamiento de esos medios con recursos públicos y la conformación de directorios autónomos respecto del poder político y del sector privado. Así pasa en la mayoría de los países europeos, en Estados Unidos, en Japón y en varios países de la región como Brasil, Colombia y Chile.

No ocurre lo propio en Bolivia, donde los medios estatales –Bolivia TV, radio Patria Nueva y el periódico Cambio– se han transformado en meros apéndices del Gobierno, en los que la agenda propagandística se sobrepone a la información como servicio público fundamental. El fenómeno no es nuevo, hay que decirlo. La mayor parte de los gobiernos anteriores al actual hicieron lo mismo que ahora: utilizar los medios estatales como instrumentos para la publicidad oficial, olvidando que el país es mucho más que una parte que hoy está en el poder.

Lo vimos en fin de semana con la supuesta ‘entrevista’ al presidente Evo Morales en su natal Orinoca (Oruro). La puesta en escena, claramente, apunta a posicionar al mandatario para su eventual re-reelección. Todo con recursos públicos que aportan todos los bolivianos, incluso aquellos que no son parte ni respaldan el actual modelo gubernamental. 

Por eso resultan legítimas y oportunas las dudas expresadas por la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia y la Asociación de Periodistas de La Paz respecto de la idoneidad de los periodistas oficialistas de Bolivia TV para realizar la prometida entrevista con el canciller chileno, Heraldo Muñoz. 

El mismo detalle de que la invitación a una ‘entrevista’ a ese dignatario de Estado haya sido hecha por la vocera presidencial resulta francamente un absurdo y una incoherencia. Debió haberla hecho el director de Bolivia TV a fin de garantizar cierta coherencia con lo que pasó antes con el diálogo con el expresidente Carlos Mesa en Televisión Nacional de Chile.

Más allá del debate sobre la demanda marítima boliviana, el caso confirma que Bolivia TV es un apéndice de Palacio Quemado y no un medio estatal al servicio de todos los bolivianos

domingo, 4 de octubre de 2015


Eduardo Pérez Iribarne (epi)

la tentacion

La cotidiana tentación del periodismo en el mundo de hoy es la superficialidad. Hay otras tentaciones diarias para los que se afanan por brillar en los Medios de Comunicación Social, en las Redes Sociales y en los diversos escenarios de los audenominados Medios Alternativos.
Lo alternativo da para casi todo en el tiempo actual. Los protagonistas de ese escenario específico pretenden protestar con lo tradicional, con lo ya conocido, para liderar medios diferentes, con mayor o menor acierto y con variopinta responsabilidad.
Lo superficial es lo que parece sin investigación, sin análisis, sin reflexión y con gran velocidad. La velocidad se ha convertido ya, lamentablemente, en sinónimo de garantía para mostrar la principal característica del tiempo presente.
Los periodistas nos subimos a la turbina de la velocidad con la ilusión de que estamos mejor ubicados en este tiempo con la supuesta exigencia de correr de manera veloz para no ser  superados por los demás, en escenarios en los que la competencia intenta valorar mucho más lo rápido que lo reflexivo.
Pero, la velocidad en la difusión de noticias, comentarios, opiniones, análisis, reflexiones, investigaciones, y sus escenarios colaterales, no es garantía por sí misma. Se puede escribir sin motivo ni destino a gran velocidad y, con una consecuencia ya conocida: la superficialidad. Esa superficialidad sólo puede ser superada con una palabra que tampoco está de moda hoy en día: esfuerzo. Para informar, como para todo en la vida, el esfuerzo es parte de la rutina diaria si queremos evitar la tan dañina superficialidad.

sábado, 19 de septiembre de 2015

García es "un mentiroso y matón mediático" adjetiva Amalia Pando. no es cierto que ganaba 40 mil al mes. da los detalles replicando al Vice Presidente.

La conocida periodista Amalia Pando exigió hoy que el programa No Mentirás, que conduce Jimena Antelo en la red PAT, le otorgue "derecho a réplica" para defenderse de acusaciones lanzadas por el vicepresidente Álvaro García Linera en ese canal.

"Tengo que desbaratar lo que ha dicho García Linera, que es un reverendo mentiroso y un matón mediático y que busca defenestrar a una periodista como yo, por mis posturas críticas y mi posición por el ‘No’ a los estatutos", dijo Pando.
La periodista, que trabaja temporalmente en la radio Deseo después de haber salido de la red Erbol, debido a presuntas presiones del gobierno, dijo que espera que José Pomacusi, que dirige el programa, le dé ese "derecho a réplica".
Pando explicó que necesita ese espacio en PAT para poder demostrar es que es falsa la acusación lanzada ayer por el Vicepresidente, en sentido de que ella ganaba 40.000 bolivianos al mes en el canal estatal y que, cuando se le bajó el sueldo, ella prefirió renunciar y empezó a criticar al gobierno.
"Eso es falso, yo ganaba 8.000 bolivianos por programa, pero me encargaba de toda la producción. Yo pagaba al realizador, sonidista, productor, iluminista, absolutamente todo y esos pagos salían de esos 8.000 bolivianos. Era un acuerdo muy conveniente para el canal y muy poco conveniente para mí", dijo Pando a ANF.
Pando lamentó que el Vicepresidente "diga tantas mentiras estando yo ausente, a ver si se animaría a decírmelas en la cara".
ANF llamó a Pomacusi para obtener una reacción, pero éste no contestó su celular.

sábado, 22 de agosto de 2015

le pidieron a Armando recoger en un libro, las experiencia del grupo. Armando cumplió y por ello aparece Remembranzas, la historia de la Radiodifusión Potosina.


cumpliendo un encargo de su recientemente fallecido esposo Walter Zuleta, muy atenta Beatriz nos hizo llegar el libro Remembranzas, escrito por Armando Urioste Mendoza, quién formó parte activa de un grupo de honor llamado en quéchua "La Tocjpa del Perro", para indicar a los más leales, más patriotas y consecuentes amigos que durante muchos años, juntos hicieron portentos en la Comunidad Potosina.

contenido en 400 páginas y 13 capítulos la obra abarca en gran parte la vida de periodistas y radialistas, los medios en los que se desempeñaron, estudia los medios y se constituye en una Bibliografía de la Radiodifusión que bien vale conservar, como una joya histórica que explicará esa inconfundible faena en la que Potosí brilla con luz propia, irradiándose desde sus micrófonos y sus antenas a todo el país. difícil referirse a las facetas que la obra literaria abarca, sin dejar de rescatar el esfuerzo de recordar, nombres, títulos de los programas, perfomance de la Gente de Radio que desde la Villa Imperial se proyectó dentro y fuera de Bolivia. cuando Walter Zuleta prologa el libro, descata las dotes del autor, con una doble profesión de abogado y periodista y de su vocación de "coordinar, cohesionar" si se quiere a esa "tocjpa" durante más de medio siglo, 60 años haciendo su seguimiento, la de los tocjperos (amigos) por los avatares de la vida.

se trata de un grupo inicialmente de 7, aumentado a 14 y por temporadas de 24 miembros, socios,fraternos o parristas, amigos desde la adolescencia por los años 50. el prologista no puede distinguir grandes diferencias de clase, ni siquiera por la diferencia económica de la que provenían unos y otros, y destaca sí la amalgama de circunstancias de ese grupo compacto que cohesionó fuertemente lo que tenían en común, su militancia en el nacionalismo revolucionario que resulta de una larga lucha entre partidos de toda laya, algunos vienen desapareciendo del escenario político para poner en escena al MNR, el más grande y trascendente Movimiento Revolucionario que abortó líderes entre los trabajadores, los campesinos, la clase media y posesionó en el poder desde 1952 hasta 1964 a su liderazgo.

Zuleta trata con cierta profundidad la historia de Bolivia que atañe al Nacionalismo Revolucionario y nos lleva detrás de sucesos tan conocidos y otros menos conocidos cuando se anticipa al testimonio del autor Urioste Mendoza quién desde dentro del MNR refiere sucesos dignos de una apología, que sin duda los historiadores van a recoger. Da fe Walter de su militancia movimientista desde temprana edad, a cinco meses de la Guerra Civil de 1949, recuerda que hace no mucho tiempo, teunida "la Tocjpa" encomendó al c. Armando Urioste la redacción de un libro, que recogiera todo lo vivido por la barra, encargo que Armando cumplió al pie de la letra y entregó con el título de Remembranzas.

de los contenidos del mismo, especialmente en su relación con la Radio y con la Gente de Radio, nos ocuparemos en sucesivas notas, en este mismo blog. M.Aira, editor.