Páginas vistas en total

sábado, 22 de agosto de 2015

le pidieron a Armando recoger en un libro, las experiencia del grupo. Armando cumplió y por ello aparece Remembranzas, la historia de la Radiodifusión Potosina.


cumpliendo un encargo de su recientemente fallecido esposo Walter Zuleta, muy atenta Beatriz nos hizo llegar el libro Remembranzas, escrito por Armando Urioste Mendoza, quién formó parte activa de un grupo de honor llamado en quéchua "La Tocjpa del Perro", para indicar a los más leales, más patriotas y consecuentes amigos que durante muchos años, juntos hicieron portentos en la Comunidad Potosina.

contenido en 400 páginas y 13 capítulos la obra abarca en gran parte la vida de periodistas y radialistas, los medios en los que se desempeñaron, estudia los medios y se constituye en una Bibliografía de la Radiodifusión que bien vale conservar, como una joya histórica que explicará esa inconfundible faena en la que Potosí brilla con luz propia, irradiándose desde sus micrófonos y sus antenas a todo el país. difícil referirse a las facetas que la obra literaria abarca, sin dejar de rescatar el esfuerzo de recordar, nombres, títulos de los programas, perfomance de la Gente de Radio que desde la Villa Imperial se proyectó dentro y fuera de Bolivia. cuando Walter Zuleta prologa el libro, descata las dotes del autor, con una doble profesión de abogado y periodista y de su vocación de "coordinar, cohesionar" si se quiere a esa "tocjpa" durante más de medio siglo, 60 años haciendo su seguimiento, la de los tocjperos (amigos) por los avatares de la vida.

se trata de un grupo inicialmente de 7, aumentado a 14 y por temporadas de 24 miembros, socios,fraternos o parristas, amigos desde la adolescencia por los años 50. el prologista no puede distinguir grandes diferencias de clase, ni siquiera por la diferencia económica de la que provenían unos y otros, y destaca sí la amalgama de circunstancias de ese grupo compacto que cohesionó fuertemente lo que tenían en común, su militancia en el nacionalismo revolucionario que resulta de una larga lucha entre partidos de toda laya, algunos vienen desapareciendo del escenario político para poner en escena al MNR, el más grande y trascendente Movimiento Revolucionario que abortó líderes entre los trabajadores, los campesinos, la clase media y posesionó en el poder desde 1952 hasta 1964 a su liderazgo.

Zuleta trata con cierta profundidad la historia de Bolivia que atañe al Nacionalismo Revolucionario y nos lleva detrás de sucesos tan conocidos y otros menos conocidos cuando se anticipa al testimonio del autor Urioste Mendoza quién desde dentro del MNR refiere sucesos dignos de una apología, que sin duda los historiadores van a recoger. Da fe Walter de su militancia movimientista desde temprana edad, a cinco meses de la Guerra Civil de 1949, recuerda que hace no mucho tiempo, teunida "la Tocjpa" encomendó al c. Armando Urioste la redacción de un libro, que recogiera todo lo vivido por la barra, encargo que Armando cumplió al pie de la letra y entregó con el título de Remembranzas.

de los contenidos del mismo, especialmente en su relación con la Radio y con la Gente de Radio, nos ocuparemos en sucesivas notas, en este mismo blog. M.Aira, editor.


lunes, 10 de agosto de 2015

Ivan Arias se sincera trata el tema Los Periodistas y el Silencio y enumera 6 situaciones que el periodista vive hoy, bastante distintas a las de ayer...ilustrativo y abierto. para el debate, claro

Cada día más, los espacios de periodismo independiente y contestatario se están cerrando, o mejor dicho, están siendo forzados a cerrarse bajo el chantaje económico que viene con la publicidad. Las voces e imágenes que ayudan y apoyan la reproducción del poder están en franco avasallamiento y acallamiento de la disidencia. La pregunta que todos se hacen es: y ahora, ¿cuál será el próximo? Los gremios, antes aguerridos y combativos, hoy están callados y tomados por el poder. Brillan por su silencio o por esporádicos comunicados que, al final, no dicen nada. A propósito me he preguntado, ¿cómo deberíamos entender el rol del periodista en este siglo XXI? ¿Qué está pasando, más allá de la coyuntura política? ¿Qué se hace bien, qué se hace mal?
En enero del año pasado, el periódico El País de España rindió un homenaje póstumo al periodista, ensayista, fotógrafo y escritor polaco Ryszard Kapuscinski, considerado uno de los mejores reporteros del mundo. El desaparecido maestro de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), creada por Gabriel García Márquez, colaboró en medios como Time, The New York Times, El País, La Jornada y Frankfurter Allgemeine Zeitung. En 2003 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades por  su  “preocupación por los sectores más desfavorecidos y por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje”. Murió el 23 de enero de 2007. Estas son algunas de las lecciones, extraídas de varias entrevistas, que dejó Kapuscinski:
  1. El Mundo le preguntó: ¿Cómo debe ser el periodista del siglo XXI? El maestro respondió: “Se diferencia del siglo XX en el sentido técnico. Antes el periodista, cuando se iba a una guerra, tenía libertad para moverse. Dependía mucho de su talento, de su validez. Ahora, como tenemos teléfonos móviles o internet, el jefe de redacción sabe mucho más lo que está pasando. El periodista destacado en un lugar sabe lo que ve, mientras que el jefe, que está en Madrid o Roma, tiene la información de varias fuentes. Al final, el periodista, en vez de llevar a cabo sus investigaciones, se dedica a confirmar lo que el jefe le pide desde la redacción. El sentido del trabajo ha cambiado mucho.
  1. “Antes, los periodistas eran un grupo muy reducido, se les valoraba. Ahora, el mundo de los medios de comunicación ha cambiado radicalmente. La revolución tecnológica ha creado una nueva clase de periodista. En EEUU les llaman media worker. Los periodistas al estilo clásico son ahora una minoría. La mayoría no sabe ni escribir, en sentido profesional, claro. Este tipo de periodistas no tiene problemas éticos ni profesionales, ya no se hace preguntas. Antes, ser periodista era una manera de vivir, una profesión para toda la vida, una razón para vivir, una identidad. Ahora la mayoría de estos media workers cambian constantemente de trabajo; durante un tiempo hacen de periodistas, luego trabajan en otro oficio, luego en una emisora de radio… No se identifican con su profesión”. (El País).
  1. “El verdadero periodismo es intencional… Se fija un objetivo e intenta provocar algún tipo de cambio. El deber de un periodista es informar, informar de manera que ayude a la humanidad y no fomentando el odio o la arrogancia. La noticia debe servir para aumentar el conocimiento del otro, el respeto del otro. Las guerras siempre empiezan mucho antes de que se oiga el primer disparo, comienza con un cambio del vocabulario en los medios. En los Balcanes se pudo ver claramente cómo se estaba cocinando el conflicto”. (El País).
  1. “Esta es una profesión muy exigente. Todas lo son, pero la nuestra de manera particular. El motivo es que nosotros convivimos con ella 24 horas al día. No podemos cerrar nuestra oficina a las cuatro de la tarde y ocuparnos de otras actividades. Éste es un trabajo que ocupa toda nuestra vida, no hay otro modo de ejercitarlo. O, al menos, de hacerlo de un modo perfecto”. (En Los cínicos no sirven para este oficio)
  1. “Hay profesiones para las que, normalmente, se va a la universidad, se obtiene un diploma y ahí se acaba el estudio. Durante el resto de la vida se debe, simplemente, administrar lo que se ha aprendido. En el periodismo, en cambio, la actualización y el estudio constantes son la conditio sine qua non. Nuestro trabajo consiste en investigar y describir el mundo contemporáneo, que está en un cambio continuo, profundo, dinámico y revolucionario. Día tras día, tenemos que estar pendientes de todo esto y en condiciones de prever el futuro. Por eso es necesario estudiar y aprender constantemente”. (En Los cínicos no sirven para este oficio).
  1. “Creo que para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre o una buena mujer: buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias. Y convertirse, inmediatamente, desde el primer momento, en parte de su destino. Es una cualidad que en psicología se denomina ‘empatía’. Mediante la empatía se puede comprender el carácter del propio interlocutor y compartir de forma natural y sincera el destino y los problemas de los demás” (en Los cínicos no sirven para este oficio).

jueves, 6 de agosto de 2015

testimonio humano, del noble y grande amigo Gastón Cornejo a Tito Hoz de Vila su "contrincante político en el Senado" de quién reconoce buenhomia y patriotismo". testimonio que enternece y hace aún mayor el respeto por Gastón, de su extraordinaria memoria.

TITO HOZ DE VILA QUIROGA

Conocí a Tito Hoz de Vila padre en Sacaba, muy pequeño aún, cuando él me llevaba en la barra de su bicicleta por los senderos de Chimboco a Huayllani, por la rinconada entre alfalfares, sauces y estanques virginales. Era un joven de relación sencilla y empatía atractiva para un párvulo amante de la aventura y del bucólico ambiente.

Más tarde supe de Tito hijo, joven senador de la Cámara Junior, enseñaba el debate parlamentario y bailaba Caporales con fruición de artista. Él extremó su preferencia por la política liberal, en cambio yo preferí desde Chile la izquierda socialista.

Nos encontramos en bancadas contrarias a fines del 2005. Senador de PODEMOS, el suscrito Senador del MAS. Juramos en par, Tito con la señal de la cruz en la mano, yo con la diestra sobre el corazón, ante una biblia y una cruz que luego desaparecieron del escenario legislativo.

Luego, el aturdimiento ante el discurso del mandatario que denigraba su actuar político en toda tribuna y ante cualquier público. Asumí todas las afirmaciones hasta que fui miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del H. Senado presidida por el Senador Hoz de Vila. Él me convocaba personalmente y con mucho respeto valoraba mi opinión sobre cualquier tema parlamentario.

Trabajamos juntos la Agenda de los 13 puntos. Tanto en La Paz como en Santiago, con los pares chilenos, privilegiamos la dignidad nacional y los derechos marítimos. Ante la presidente Bachelett, acompañados por el Cónsul de Chile Roberto Ibarra, ante los senadores chilenos, manifestamos con firmeza la necesaria presencia soberana de Bolivia en el Pacífico. Fuimos consecuentes hasta en los mínimos detalles y ahí comulgamos Patria a pesar de las diferencias ideológicas. Tito descubrió el contrabando de droga concertado entre la DEA y la CIA y me alertó para prevenir problemas personales.

Cuando oficiamos de jueces en los dos Juicios de Responsabilidad que el oficialismo instauró contra dos inocentes, los Magistrados Rosario Canedo y Eddy Fernández, intercambiamos criterios jurídicos y nos pronunciamos contra el sectarismo y la injusticia; nuestras opiniones ganaron la inquina del oficialismo.  Qué decir cuando descubrimos la corrupción del proyecto carretero que dividía el TIPNIS, a construir  entre ABC y OAS cuyo dueño Odebrech está preso en el Brasil.

En La Paz constaté el afecto agradecido de los artistas de la Filarmónica por haber recibido generosamente el Teatro de Conciertos; también su obra de restauración de la Capilla Sixtina de Curahuara a la cual dedicaba todo su afecto. Su trabajo fue selecto en el Legislativo muy bien asesorado por el Dr. Loayza experto en diplomacia exterior. Su presidencia en el Comité de Relaciones fue impecable, vigilaba señorío, respetuosidad y diálogo en todo nombramiento diplomático. Viajamos juntos en comisiones importantes para investigar y colaborar a los emigrantes bolivianos en España logrando indudables beneficios. Tenía gran predicamento y prestigio en el Cuerpo Diplomático.

Yo continué con mi posición socialista y él neoliberal sin embargo el marco de respeto fue nuestro horizonte en el actuar político. Por ello, lleno de pesar ante su ausencia definitiva le rindo el más ferviente homenaje; al político experto, al leal amigo y gran patriota, excepcional boliviano y honesto Senador, aquel que más admiré y aprecié por sus valores humanos intrínsecos, hasta la despedida final.

Tito Hoz de Vila. ¡Bolivia te saluda y aplaude tu señorío!



Gastón Cornejo Bascopé
Cochabamba, agosto 2015



miércoles, 5 de agosto de 2015

muestra sus méritos y describe su carrera en la radio y en la política Ronald Maclean Abarao, las circunstancias de su relación dentro del mismo ADN (Hugo Bánzer) y el aspecto humano y cristiano de Tito Hoz de Vila.

Ha partido mi compañero en la candidatura presidencial del 2002, compañero de partido en ADN, colega de gabinete y amigo por largo tiempo. Ha muerto como vivió: intensamente, desafiando las adversidades, saliendo siempre al frente, haciendo oír su voz de barítono, trotando por calles y caminos, siempre estando presente y visible. Me lo imagino manejando su coche de la misma manera, riesgosa y vigorosamente.
Con gran mérito emprendió muy joven una carrera periodística en radio con esa su vigorosa voz y derivó en advocación empresarial en las federaciones y confederaciones empresariales de Bolivia. Ello lo llevó a un paso de la política, especialmente en los tiempos en que la Confederación de Empresarios se convirtió en propulsora del retorno a la democracia, y luego en el principal opositor al Gobierno udepista del Dr. Siles Zuazo, a principios de los 80, bajo el liderazgo de Fernando Illanes.
Llegó a ADN donde se destacó como político de fuste, como hubiera dicho Guillermo Bedregal, y aunque muchas veces actuaba como librepensador y agente propio, fue de gran efectividad política además de permanente protagonismo, muy útiles en la vida política de entonces.
Cultivó amigos en todo el espectro político y prueba de ello son las manifestaciones de pesar de moros y cristianos.
Renunció a ADN luego de la derrota electoral del 2002, cuando el partido estaba bajo la jefatura de Tuto Quiroga y posteriormente continuó su carrera política aspirando a la prefectura de Cochabamba, su tierra natal y base política, y eventualmente llegó al Senado con Podemos.
En los años siguientes se distanció de Quiroga y terminó su actuación política. Estos últimos tiempos, por más de una década, sufrió la persecución judicial del actual Gobierno, como la mayoría de nosotros, y ha debido ser duro para Tito abandonar la palestra pública, para la cual él era tan apto y a la que dedicó su vida.
Fuimos rivales buscando la nominación partidaria a la candidatura presidencial en el 2002. Teníamos distintas tendencias y preferencias, además de diferentes visiones de la política. Logré la nominación de mi partido  a pesar de no ser el candidato favorito de la dirigencia del partido y parlamentarios que ya se enfilaban al tutismo. Tito perdió esa elección y fue forzado a ser mi acompañante de fórmula por la proclamación de Tuto que quiso empaquetarnos en un solo carro electoral, al que permitió el fracaso, y el de ADN, para relanzar un proyecto político propio de Podemos.
Tito intentó aun después continuar en la política, pero fue arrastrado por el fracaso de Podemos y la candidatura de Tuto.
Entonces empezó su duro camino por el desierto de la exclusión de la vida pública, acosado por juicios y una salud que se deterioraba. Encontró refugio y consuelo en la religión y mantuvo un nivel de visibilidad pública insuficiente para darle la intensidad de vida a la que estuvo acostumbrado.
Hombre apasionado, activo, intenso, contradictorio, amigable, afable, controversial, Tito ha dejado huella en la vida política de Bolivia, pero también huella profunda en quienes lo conocimos, fuimos sus amigos, adversarios, pero nunca enemigos.
De estos últimos creo que tuvo pocos, siendo siempre un conciliador y tenedor de puentes en lo político y lo personal. Sus virtudes escasean hoy en la vida pública y sus defectos han sido superados por su contribución a la vida de todos a los que tocó en lo público y lo personal. Lo recordaremos con afecto y asombro. ¡Adiós Tito!
El autor es  excandidato a la presidencia de la República

lunes, 3 de agosto de 2015

otro radialista que muere


luto en la familia radial de Cochabamba


por Tito Hoz de Vila

A los recientes fallecimientos de Gente de Radio como Horacio Alcázar, Luis Ramiro Beltrán, Miguel Dueri y Luis Loza Castro, con pesar tenemos que añadir el nombrede Tito Hoz de Vila.



Tito antes de ingresar a la política donde hizo una muy larga carrera, trabajó en Radio San Rafael como locutor que presentaba todas las tardes un programa de música clásica luego del servicio informativo de la emisora católica de la calle Jordán.

Hoz de Vila dueño de una bien timbrada voz, gozó de excelente dicción, entonación solemne y perfecta vocalización por lo que sus espacios eran de gran audiencia y mantuvo esa constancia que le diera popularidad para iniciar su carrera política. (Nota del Editor)

(El texto que sigue y la foto son del diario mayor El Deber, de SC., Bolivia)

Un accidente de tránsito cobró la vida de Tito Hoz de Vila, político que ocupó varios cargos públicos en el país. La vagoneta en la que se trasladaba se embarrancó antes de llegar al sector conocido como 'La Rinconada', en la carretera entre La Paz y los Yungas. 

La cuenta oficial en Twitter de Samuel Doria Medina fue la primera en dar la noticia. "Esta mañana ha fallecido Tito Hoz de Vila, fue senador, diputado y ministro, hombre de confianza del General Banzer", escribió el opositor. 

Los datos indican que fue transportado en estado muy grave hasta el hospital Arco Iris, de La Paz, donde después perdió la vida. Él iba manejando y no existía ningún otro ocupante en el motorizado, según informaron fuentes de la Policía Caminera.

Hoz de Vila fue senador, diputado, ministro y hombre muy cercano al entonces presidente Hugo Bánzer Suárez. En el último tiempo estuvo alejado de la vida política y también se lo recuerda por ser dirigente del club de fútbol Wilsterman. 

El exministro nació en 1949 y el pasado 12 de abril cumplió 66 años. En su trayectoria fungió como ministro de Educación entre 1997 a 2001, acompañó a Ronald MacLean como candidato a la vicepresidencia por Acción Democrática Nacionalista (ADN) en 2002 y fue senador entre 2005 a 2010.